Inevitablemente cuando acaba un año «físico» por tu cabeza aparecen esos pensamientos que te obligan de alguna forma a recapitular. Algun@s no les hacen caso, otros se pasan haciéndoles caso y otros nos obligamos, por decirlo de alguna forma, a hacerles caso.
No es que sea masoca y me encante revivir el pasado, pero me gusta ver cómo las cosas cambian y evolucionan. De alguna forma también haciendo este ejercicio de autorreflexión, te colocas donde estás y hacia donde quieres ir.
Eso suena todo muy personal, que también llevo mi parte, pero en este mi proyecto artístico también está bien volver a ver qué ha pasado, por qué he llegado a donde estoy y cuántos peldaños más me faltan por subir o bajar.
Mi web es realmente mi diario permanente, porque aquí están la mayor parte de las vivencias públicas que vivo día a día con el lettering, con la escuela, con vuestros mensajes, con la inmensidad de visitas que tiene esta web (gracias gracias) pero también hay muchas cosas detrás que no se ven porque yo no quiero que se vean o porque es difícil mostrarlas tal y cómo son.
No es que ande ocultando nada, que para ocultar la vida ya nos da lecciones, sino que hay cosas que muchas veces pienso que no merece la pena ser contadas, otras no sé cómo hacerlo y otras que sí aparecen aquí porque merecen ser contadas y vividas.
A mí siempre me gustaron las letras, siempre me gustó escribir, siempre he llevado en mi mochila un cuaderno y un bolígrafo y siempre he sido «la que escribía bonito en los sobres de regalo». Esta cualidad que la vida me ha brindado, la siento más de lo que lo manifiesto, porque disfruto muchíiiisimo escribiendo letras, dibujando letras, enseñando letras…
Y plasmar este disfrute diario, es difícil de mostrar en una web, en redes sociales, en las conversaciones diarias… yo lo llevo dentro. Veo letras por la calle, veo composiciones bonitas, otras no tan bonitas, veo ideas con letras, porque letras, hay en todos los sitios, viven dentro de mí.
Así que para acabar el año 2025 que ha traído muchas cosas bonitas y un gran hito en este mi mundo de letras y color, voy a recapitular a modo ingeniera y voy a explotar esa parte de mí que ordena y organiza.
- No hemos tenido muchos talleres intensivos de sábado, pero sí los suficientes para saber que todo sigue igual.
- No he hecho todas las láminas que me hubiera gustado, pero he dibujado letras en muchos sitios porque LeTi siempre aparece en la cabeza de alguien cuando de letras se trata.
- No he escrito un libro super ventas (todavía :D), pero he dejado plasmado en 49 páginas llenas de cariño, el método con el que llevo enseñando lettering más de 5 años.
- No he cumplido 10 años, no. ¡He cumplido 5! 5 años de letras y color que empezaron en plena pandemia cuando la realidad actual era prácticamente inimaginable.
Todas las frases empiezan por un «no», ha salido así y realmente es bonito que así haya sido porque una vez más la vida me demuestra que de un «no» puede haber muchos «sí».
pero, sobre todo….
- He disfrutado tanto en las sesiones de la escuela que es difícil explicar con palabras. Ellas son las que día a día me enseñan a enseñar este arte que llegó a mi vida porque tenía que llegar.
Tengo algunos propósitos para este año 2026. Uno de ellos lleva rondando mi cabeza un tiempo e incluye a los niños más peques de la casa. Me apetece mancharme entera con ellos y dibujar letras con los dedos, pero también me da respeto cómo gestionarlo.
Y otro de los propósitos es escribir otro libro que va a complementar al que ya está publicado y a la venta.
Por lo que no sé si a 31 de diciembre de 2026 podré decir que hay dos libros publicados bajo mi nombre y que he empezado a desarrollar actividades con letras y los más peques de la casa (peques peques). Sea como sea, espero verlo aquí escrito.
Gracias siempre
LeTi
